A fondo: la carrera de Guillermo Ochoa
Por Rodrigo Cardoso
12 Sep, 2020

Luego de ocho años en Europa picando piedra, viviendo momentos difíciles, después de haberse hecho de cierto nombre en Francia y España, y ya con el famoso pasaporte comunitario… en una decisión algo extraña, Guillermo Ochoa decidió regresar a México a jugar con el América.

En la opinión general queda la sensación de que la carrera de Ochoa en Europa no fue lo que pudo ser, en parte debido a algunas situaciones extra cancha. Pero como siempre, el contexto es importante, por eso, vamos a repasar a fondo su carrera en Europa.

En el incio de su carrera con el América, Ochoa fue parte importante de aquél inolvidable equipo del 2005 que ganó el título de liga y estableció una marca de 28 partidos invicto en la Liga MX. A nivel internacional dentro de nuestra zona, ganó una Concachampions en 2006 y una Copa Oro en 2009.

Sin embargo, más allá de los títulos en Concacaf, lo más destacado fue el nivel que mostró en las competencias de Conmebol: a sus grandes actuaciones en Copa Libertadores y Sudamericana, se suma una destacada Copa América en 2007, de la que se recuerdan sus atajadas en el triunfo de 2-0 sobre Brasil en la primera ronda. Todo ello le valió reconocimientos importantes, como ser parte del Equipo Ideal de América en 2007 (algo que sólo él y Luis Hernández en 1998 han conseguido) y ser nominado al Balón de Oro ese mismo año, siendo el único mexicano que ha logrado tal distinción hasta ahora. Desde entonces, Diego Maradona lo considera “uno de los mejores porteros del mundo”. Europa parecía el siguiente paso.

A pesar de tener un nombre en nuestro continente, cruzar el Atlántico no fue fácil. La primera piedra en el camino fue el infame episodio del clembuterol.

En el verano de 2011, Ochoa terminaba contrato con el América y no renovó porque su objetivo era ir a Europa. En aquél momento, mientras disputaba la Copa Oro con la Selección Mexicana, el arquero ya tenía un acuerdo verbal con el Paris Saint-Germain, quienes buscaban un reemplazo para Grégory Coupet tras su retiro al final de la temporada. Sin embargo, hay que recordar que éste no era el PSG multimillonario de hoy en día -esto fue antes de la llegada de los dueños cataríes. Aún así, era una opción muy atractiva.

Sorpresivamente, en pleno torneo, se anunció que, en una prueba realizada internamente por la propia FMF, Ochoa, “Maza” Rodríguez, Sinha, “Hobbit” Bermúdez y Édgar Dueñas dieron positivo por clembuterol, una sustancia prohibida por FIFA. Los jugadores fueron separados del plantel no por suspensión sino por precaución y se abrió una investigación. Para la FMF era importante manejar este caso de la mejor manera posible porque estaba fresco el antecedente del caso “Carmona y Galindo” un año antes.

Después de algunas semanas, se determinó que el clembuterol provino de carne contaminada (algo de lo cual la Agencia Nacional Antdopaje Alemana ya había advertido al haber encontrado clembuterol en una prueba realizada a dos alemanes que viajaron a México) y que fue consumido de forma involuntaria en el Centro de Alto Rendimiento en la Ciudad de México durante la concentración previa al torneo, por lo que ningún jugador fue sancionado.

En ese mismo verano, FIFA realizó pruebas anti-dopaje a los jugadores que participaron en el Mundial Sub-17 en México y encontró que de 204 jugadores analizados, 109 dieron positivo por clembuterol, lo que demuestra que esto era claramente un problema de control de calidad en la carne y no un intento de tomar ventaja al usar esa sustancia.

El clembuterol es una sustancia utilizada en la ganadería para acelerar el crecimiento de los animales y no mejora rendimiento de un atleta con una dosis tan pequeña consumida una sola vez, tal como explica el especialista en medicina deportiva Julián Álvarez: “Se trata de un anabolizante muy débil. Si alguien realmente quiere aumentar la potencia, es mucho más lógico que recurra a la testosterona.” Esta opinión es respaldada por Pedro Manonelles, presidente de la Federación Española de Medicina Deportiva: “Para conseguir un aumento de la masa muscular y de la fuerza, esta sustancia ha de consumirse durante mucho tiempo y en dosis elevadas”.

Sin embargo, el daño ya estaba hecho. La demora en la resolución y posibilidad de que Ochoa fuera suspensido detuvieron las negociaciones con el PSG. El argumento del club francés era que no podían esperar hasta que se determinara si habría sanción o no para el arquero, ya que no iban arriesgarse a usar una de las tres plazas de extracomunitarios en un portero que tal vez no pudieran utilizar. Además, en esa época el club estaba a punto de ser comprado por el Estado de Qatar, lo cual modificaba por completo las decisiones del club a nivel directivo. El mercado de fichajes estaba a dos semanas de cerrar y el PSG no tenía la certeza de si Ochoa iba a quedar absuelto o si sería sancionado, por lo que finalmente decidieron contratar a Salvatore Sirigu y las puertas de París se cerraron para Ochoa. Todo por un filete.

Era un momento complicado para Ochoa, pues en sus propias palabras, no tenía muchas opciones ya que los contactos con Olympiacos y Betis también se detuvieron. Tuvo una oferta para volver al América pero él se mantenía firme en su intención de ir a Europa. “Si no me voy ahora, no me voy a ir nunca”, decía Ochoa. Fue entonces cuando apareció en escena el presidente del Ajaccio, Alain Orsoni, quien se reunió con Memo y su representante para hacerles una oferta para jugar con el equipo córcega, recién ascendido a la primera división de Francia. Orsoni había visto jugar a Ochoa de cerca, pues el francés vivió un tiempo en México, y él les dijo que querían a Ochoa a cómo diera lugar, que iban a esperar cualquier veredicto y que el club lo apoyaría con abogados en caso de que la situación del clembuterol se complicara nuevamente. Esas palabras de apoyo eran precisamente lo que Ochoa necesitaba escuchar en ese momento, y correspondiendo a la confianza que mostró el Ajaccio por él, en esa misma reunión firmó un contrato de tres años.

Así, Ochoa se convirtió en el primer portero mexicano en jugar en Europa. Las ganas de destacar y salir de la zona de confort pudieron más que el dinero, pues como él mismo aseguró en una entrevista con France Football, en el Ajaccio ganaría una cuarta parte de lo que ganaba con su último contrato con el América.

Ochoa con el Ajaccio.

El Ajaccio era el equipo con el presupuesto más bajo de la liga y eso sólo puede significar una cosa: sin recursos, no se puede competir sino sólo sobrevivir. Ochoa de inmediato se convirtió en uno de los mejores jugadores del modesto Ajaccio, ayudando al equipo a salvarse del descenso por 3 puntos con las 176 atajadas que realizó en su primera temporada. En la segunda temporada la situación no cambió mucho: el equipo nuevamente evitó del descenso de froma apretada (esta vez sólo por 2 puntos) y Memo realizó 116 atajadas. Finalmente, la tercera fue la vencida: esta vez las 154 atajadas de Ochoa no fueron suficientes para salvar al Ajaccio y el equipo descendió al final de la temporada 2013-14.

A pesar de perder la categoría, Ochoa se ganó el reconocimiento de la prensa y aficionados franceses. Queda marcada su actuación en el Parc des Princes contra el PSG en el que realizó 19 atajadas para que su equipo rescatara un empate a uno ante el gigante parisino.

De nueva cuenta, la situación no era favorable para Ochoa: había descendido y quedaba como agente libre justo antes del Mundial tras haber terminado su contrato con el Ajaccio. El panorama tampoco era el mejor para él en la Selección Mexicana, pues tras el desastre en la eliminatoria, en la opinión pública se creó cierto rechazo hacia los “europeos” -los jugadores que jugaban en Europa-, e incluso el entrenador Miguel Herrera reconoció que pensó en dejar a Ochoa fuera del Mundial.

Finalmente, Memo fue incluido en la convocatoria y a pesar de no ser el favorito de la prensa y parte del público, se ganó la confianza de Herrera y el cuerpo técnico en los entrenamientos. Así, después de dos Mundiales en la banca, Ochoa finalmente tuvo la oportunidad de estar en la cancha y respondió siendo el mejor jugador mexicano de esa Copa del Mundo. En dos de los cuatro juegos fue reconocido como el Jugador del Partido por parte de la FIFA y su actuación ante Brasil quedará en la memoria como una de las mejores actuaciones individuales de un jugador mexicano en la historia de los Mundiales.

Ochoa ante Brasil.

A pesar de que México cayó eliminado en octavos de final, Ochoa se había convertido en una sensación internacional, siendo considerado uno de los mejores jugadores del torneo. La incertidumbre del final de temporada había desparecido y ahora el panorama parecía inmejorable: fama internacional, un gran Mundial como carta de presentación y por si fuera poco, cualquier equipo que lo quisiera se lo llevaría gratis. “¿Qué esperaban los grandes equipos para firmarlo?” se preguntaban todos en México. De inmediato comenzaron los rumores, especulaciones e incluso inventos de que los equipos más importante de Europa “se peleaban” por él, pero en un hecho que sorprendió a todos, Ochoa terminó firmando con el Málaga.

“¡¿Pero cómo?!” nos preguntábamos todos. La cuestión es que, por más que el Mundial sea el torneo más importante del planeta, los clubes europeos de a poco comienzan a volverse más inteligentes a la hora de fichar, y ya no utilizan los torneos veraniegos de selecciones como vitrina para comprar jugadores.

Un torneo de tres o cuatro semanas en el que se juegan apenas un puñado de partidos es una muestra muy poco representativa para conocer el nivel de un jugador. El problema era (o es, porque algunos equipos siguen cayendo en la trampa) la creencia de que que es en el Mundial donde un jugador muestra su nivel, cuando en realidad la capacidad de un jugador se ve en lo que hace en su club semana a semana a lo largo de toda la temporada, no en tres o cuatro partidos en circunstancias únicas. Como menciona Sir Alex Ferguson en su autobiograía: “Siempre tuve cautela al contratar jugadores después un torneo internacional. Algunos jugadores tuvieron buenas actuaciones pero luego no veía ese mismo nivel en el Manchester United. No es que sean malos jugadores, pero a veces los jugadores se motivan y preparan para un Mundial o Euro y después de eso vuelven a la normalidad.”

Los principales clubes de Europa tienen visores de tiempo completo que cubren incluso las ligas menos conocidas, además de inmensas bases de datos que les permiten analizar gran cantidad de datos y estadísticas sobre cada jugador día a día. Los reflectores del Mundial pueden ayudar a que un equipo voltee a ver a un jugador, pero no lo van a fichar sólo por eso.

Además, aquí entra el tema del famoso pasaporte comunitario. Ochoa aún no lo tenía porque en Francia se necesitan cinco años de residencia para poder obtenerlo y él llevaba tres, y la realidad es que los equipos importantes no suelen ocupazar de extracomunitarios en la portería, lo cual complicaba su llegada a un equipo más importnate.

¿Y por qué Ochoa firmó con el Málaga? De acuerdo con los periodistas Javier Bautista y Sergio Cortés, quienes cubren al equipo español, el Málaga fue el primer equipo que se interesó en Ochoa. La directiva del club se reunió con él y le dijeron que lo querían para ser titular tras la salida de Willy Caballero al Manchester City. A pesar de que tenía otras ofertas, el proyecto que le presentaron a Ochoa y el gran esfuerzo que hizo la directiva por llevarlo Málaga fue lo que terminó por convencerlo de firmar con ellos.

Ochoa en su presentación con el Málaga.

Sin embargo, el equipo al que llegó Ochoa ya no era el “EuroMálaga” que había dejado una grata impresión en Europa al llegar a cuartos de final de la Champions League dos temporadas atrás; se habían ido jugadores como Isco, Demichelis, Toulalan, Baptista, el mencionado Caballero y el entrenador Manuel Pellegrini, quien fue reemplazado por Javi Gracia. Además, no iban a jugar competencias europeas esa temporada. Era un plantel más modesto pero que aún así podía competir por el 6° ó 7° lugar en la liga y aspirar a volver a Europa.

La noticia de su llegada al Málaga quizás se volvió agridulce porque el público esperaba un equipo de mayor perfil ya que en ese mismo verano, otros porteros latinoamericanos sí ficharon por equipos importantes: Keylor Navas llegó al Real Madrid, Claudio Bravo al Barcelona, David Ospina al Arsenal y el mencionado caso de Willy Caballero al Manchester City. ¿El detalle? Todos ya eran comunitarios. Sin embargo, Ochoa parecía tener una ventaja: mientras que los porteros mencionados tenían que competir con Iker Casillas, Marc-André Ter Stegen, Wojciech Szczęsny y Joe Hart respectivamente, Ochoa, en teoría, llegaba para ser titular. El otro portero en el plantel del Málaga era el camerunés Carlos Kameni, quien había sido suplente los últimos dos años y medio, no tenía la confianza de la prensa ni de los aficionados y ni siquiera había sido convocado por su selección para el Mundial de Brasil.

¿Tenía Memo otras opciones además del Málaga? Ochoa tuvo la posibilidad de mantenerse en Francia, pues Marseille y St. Étienne mostraron interés, pero al final ninguno de los porteros de esos equipos salió. Las otras opciones en aquél país, Montpellier y Guingamp, no eran demasiado atractivas deportivamente. En España, otro equipo que mostró interés en él fue la Real Sociedad, pero finalmente el equipo donostiarra se decidió por el argentino Gerónimo Rulli, en parte porque tenía pasaporte italiano.

¿En realidad lo buscaron equipos grandes, como se decía en México? “No”, dice su representaje Jorge Berlanga. “¿Habríamos elegido al Málaga si hubierámos tenido ofertas del Milan o Arsenal?”.

El movimiento no era lo esperado, pero tampoco parecía tan malo. Después de todo, la liga española es mejor que la francesa y el Málaga definitivamente tenía mejores aspiraciones que sólo salvarse del descenso como el Ajaccio.

En cuanto al pasaporte, la buena noticia era que a pesar de haber perdido los años acumulados en Francia, en España sólo se necesitan dos años para iniciar los trámites para el pasaporte. Así, en lo deportivo y administrativo, parecía una jugada inteligente: llegaba a un equipo mejor de una liga mejor y con más facilidadaes para obtener el pasaporte. Con un par de buenas temporadas y ya siendo comunitario, ahora sí podría pensar en un fichaje importante.

Todo eso era asumiendo que las cosas salieran bien. Con lo que nadie contaba era que la directiva y el cuerpo técnico estaban en diferentes canales. La directiva veía al mexicano como titular y una de las figuras del equipo -de ahí que tuviera uno de los sueldos más altos del plantel-, pero el cuerpo técnico al parecer tenía otras ideas. Al final de la temporada, y antes de la llegada de Ochoa, el entonces entrenador de porteros del Málaga, Ángel Mejías (quien fue sustituido por Íñigo Arteaga con la llegada del nuevo entrenador), delcaró en una entrevista con Diario Sur “Con Kameni hay portero para rato en el Málaga. Sabíamos que Caballero iba a irse, pero estábamos tranquilos porque Kameni iba a ser nuestro portero titular.”

Las cosas no empezaron bien para Ochoa. A pesar de haber sido titular en la pretemporada, en el último partido previo al inicio de la liga, en la presentación del equipo en casa ante la Fiorentina, Ochoa no tuvo una buena actuación y cometió un error que costó un gol, lo cual levantó críticas y dudas. Así, tres días después, en el primer partido de liga, Kameni apareció en el arco y Ochoa en la banca. Javi Gracia argumentaba que la corta preparación había afectado al mexicano, pero como comenta el periodista Sergio Cortés “de puertas adentro los comentarios giraban en torno a que se confiaba más en Kameni.” El cuerpo técnico argumentaba que si bien ambos tenían dificultades con el juego con los pies, y los reflejos y estiradas de Kameni generaban dudas, lo que los hizo decidirse por el camerunés fue “su valentía en las salidas”, algo que siempre se dijo fue el “talón de Aquiles” de Ochoa.

Lamentablemente para la causa de Ochoa, con Kameni en el arco, el Málaga entró en buena racha y llegó a ubicarse en 6° lugar de la tabla, por lo que el cuerpo técnico decidió no moverle. La situación no cambió en el resto de la temporada y la participación de Ochoa quedó limitada a la Copa del Rey, donde cayeron en cuartos de final. En total, Ochoa jugó apenas seis partidos ese año. Pese a ello, esto no afectó su condición de titular en la Selección Mexicana, de la que fue portero en el título de la Copa Oro 2015.

Ochoa en una de sus pocas actuaciones con el Málaga.

A pesar de que en México se pensaba que Ochoa intentaría salir del equipo en busca de minutos, desde Málaga aseguran que no recibieron ofertas por él. Además, el club no veía con malos ojos que Ochoa se quedara, pues su dedicación en los entrenamientos generaba buena competencia interna. Finalmente, Ochoa permaneció en el Málaga, convencido y motivado de que podía pelear por el puesto y aportar al equipo.

Pero, por más que se afirme que cuando comienza una nueva temporada todo es borrón y cuenta nueva, la realidad es que nadie empieza de cero: Kameni tenía la confianza del cuerpo técnico tras haber sido titular el año anterior. Así, la segunda temporada sería más de lo mismo: Kameni firme en la liga y Ochoa apenas en la copa. Para mala fortuna de Ochoa, el Málaga cayó en la primera ronda de la copa, lo que dejaba a Memo en una posición donde posiblemente no vería minutos el resto de la temporada. Sin embargo, la oportunidad de jugar le llegó de rebote cuando Kameni se lesionó en la recta final de la temporada. Memo jugó los últimos 11 partidos de liga, en los que dejó buenas impresiones, sobre todo en el juego con los pies, el cual mejoró mucho según sus compañeros. Quizás no era la forma en la que Ochoa quería entrar a la cancha, pero así es la naturaleza del juego.

Esos partidos fueron sus primeros y últimos con el Málaga. A Ochoa le restaba un año de contrato pero evidentemente no estaba a gusto siendo suplente (¿quién lo estaría?) y además Kameni había renovado por un par de años más, por lo que no había otra opción: Memo tenía que salir de ahí, evidentemente a un equipo donde pudiera jugar regularmente. Para ese momento, el portero había cumplido ya dos años residiendo en España, lo que le permitía iniciar los trámites para el pasaporte comunitario. Sin embargo, tenía que permanecer en España mientras se realizaba el trámite, el cual puede tardar varios meses. Con esas dos condiciones, surgió la opción de jugar a préstamo un año en el Granada, uno de los equipos más modestos de La Liga.

Ochoa por fin tendría los minutos que necesitaba. No obstante, la situación en el Granada no era muy diferente que en Ajaccio: el objetivo era permanecer en Primera, todo lo demás era ganancia. Jugar un año en otro equipo modesto quizás no era lo que Ochoa tenía en mente, pero era el sacrificio que había que hacer con tal de obtener el pasaporte.

Desafortunadamente para su causa, las cosas no salieron bien para el Granada, que sólo pudo ganar cuatro partidos en la temporada y descendió estableciendo una marca de 82 goles en contra, algo de lo que Ochoa no es el único responsable. A pesar de ello, el guardameta mexicano realizó 162 atajadas, el número más alto de la temporada en las ligas más importantes de Europa. Sus actuaciones fueron reconocidas por los aficionados del Granada, quienes lo nombraron Mejor jugador de la temporada.

Ochoa ante el Barcelona.

Terminado el préstamo con Granda y el contrato con Málaga, Ochoa nuevamente se encontraba como agente libre a un año del Mundial, y aunque se perfilaba como el portero titular de México de cara a la Copa del Mundo tras haber sido titular en la Copa Confederaciones y en los partidos más importantes de la eliminatoria, necesitaba tener regularidad y confianza para no dejar dudas en Juan Carlos Osorio, entonces entrenador del Tri.

¿Y el pasaporte? Para ese momento Ochoa ya había cumplido con el proceso, el cual inició en noviembre de 2016. El problema fue que en esa época, el que el gobierno decidió cambiar el proceso a un formato electrónico, pero resulta que el documento no llegó a tiempo para el inicio de la temporada debido a “un error informático” que hizo que en 2017 sólo se resolvieran 28,000 de las 400,000 solicitudes recibidas por el gobierno español. Entre las soilicitudes atoradas estaba la de Ochoa. Así, sin pasaporte, nuevamente sus opciones durante el mercado eran pocas y tenía que empezar a buscar equipo. Para este momento, daba igual si era en España u otro país, pues el trámite ya estaba hecho.

Entonces, Ochoa debía buscar un equipo donde pudiera ser titular y no perdiera cada semana porque por más que seas el mejor jugador de tu equipo, a nadie le gusta perder constantemente y menos por goleada. Así, apareció en el radar un equipo que cumplía con los requisitos: el Standard Liège, uno de los equipos históricamente más importantes de Bélgica pero que la temporada anterior había terminado noveno en la liga, eliminado en primera ronda de la copa por un equipo de tercera división y también en la fase de grupos de la Europa League ganando sólo un partido.

Ochoa firmó con ellos tras haberse reunido con el entrenador Ricardo Sá Pinto, quien le mostró el proyecto para devolver al Standard a los primeros puestos. La noticia fue recibida con incredulidad en México: a un año del Mundial y ya con reconocimiento en Francia y España, el primer candidato a ocupar la portería del Tri en Rusia 2018 jugaría en una liga de segundo nivel en Europa.

A pesar de eso, no todo parecía malo: sería titular, no recibiría tantos goles y estaría en una liga y país donde no tendría todos los reflectores encima, lo cual le daría tranquilidad para trabajar y vivir, pues como él declaró, una de las razones por las que eligió ir a Bélgica era que sus hijos vivieran en una cultura francoparlante después de haber vivido una experiencia positiva en Francia. Finalmente, su contrato era de sólo dos años con una clausula de rescisión muy baja, por lo que si llegaba una buena oferta, sería fácil salir del Standard.

Al final, la jugada salió bien y Ochoa tuvo una buena temporada: jugó 38 de los 40 partidos, fue campeón de copa, logrando así su primer título en Europa. Además, un gran cierre de temporada en la liga (seis triunfos y tres empates en los últimos 10 juegos) le permitió al Standard terminar subcampeones apenas tres puntos por detrás de Brugge, lo cual les dio el pase a la ronda clasificatoria de la Champions League.

Standard Liège celebrando el título de copa.

A pesar del debate en México sobre quién debía ser el portero de la Selección en el Mundial, Juan Carlos Osorio siempre tuvo claro que el titular era Ochoa y el arquero del Standard, al igual que cuatro años atrás, respondió a la confianza siendo el mejor jugador mexicano por segundo Mundial consecutivo. Destacó sobre todo en el juego ante Alemania, en el que dejó en cero al vigente campeón del mundo y uno de los favoritos al título.

Ochoa ante Alemania.

Después de su buena actuación en Rusia, el nombre de Ochoa estuvo ligado por fin a un equipo importante de Europa: el Napoli.

Según palabras de Berlanga, en un principio el presidente del Standard, Bruno Venanzi, había declarado que daría facilidades a Ochoa para salir en caso de que llegara una buena oferta, pero de un momento a otro, se echó para atrás. Así, comenzó un ida y vuelta entre Venanzi, Berlanga y Ochoa. El representante de Memo incluso se había reunido ya con Carlo Ancelotti en Dublín y evidentemente Memo estaba muy entusiasmado de ir al Napoli. “Jugar en la Serie A y la Champions League sería una gran culminación para su carrera”, dijo Berlanga.

La cuestión es que el Napoli no buscaba a Ochoa para ser el dueño del arco. El equipo italiano había fichado en ese mismo verano a Alex Meret, uno de los mejores prospectos italianos por 25 millones de euros, y a Orestīs Karnezīs, portero titular de la selección de Grecia y con experiencia en la Serie A.

Sin embargo, el Napoli se había metido en un problema: Meret se fracturó el brazo durante la pretemporada y estaría fuera al menos la primera mitad de la temporada, mientras que Karnezīs dejó dudas sobre su capacidad en la pretemporada (¿les suena?). Como habían desembolsado mucho por Meret, el Napoli no tenía el dinero ni la disposición de pagar una fuerte cantidad por otro portero que tal vez volvería a la banca una vez que Meret estuviera sano, por lo que buscaban un reemplazo de bajo costo, quizás a préstamo (cosa que no convencía al Standard, quienes querían venderlo), que entendiera que no tendría la titularidad segura. Fue así que preguntaron por Ochoa.

Sin embargo, a pesar de que las negociaciones estaban avanzadas e incluso ya se habían puesto de acuerdo en el sueldo, fue el mismo presidente del equipo italiano, Aurelio de Laurentiis, quien finalmente descartó fichar a Ochoa. ¿La razón? Ya se imaginarán: el pasaporte. “Había cuatro prospectos para reemplazar a Meret. Ochoa era el que más gustaba, y aunque nos reunimos con sus agentes, no es ciudadano de la Unión Europea” dijo el directivo. Así, la posibilidad de jugar en Italia se esfumó. Finalmente el Napoli contrató a préstamo al colombiano David Ospina, quien al día de hoy permanece en el equipo alternando la titularidad con Meret.

Así, Ochoa permanecería un año más con el Standard y aunque su llegada al Napoli ilusionaba en México, en retrospectiva, quizás lo mejor fue permanecer en Bélgica. A los 33 años, en esta etapa de su carrera, Ochoa no está en posición de pelear por un puesto, sino de tener la certeza de tener minutos, cosa que no tendría en el Napoli pero sí en el Standard, donde era titular indiscutible. Además, finalmente jugaría una competencia europea. A pesar de que el Standard cayó en la fase previa de la Champions League ante el Ajax (equipo que terminaría maravillando al mundo esa temporada), Les Rouches jugaron la Europa League. Berlanga comentó que hubo interés por parte del Betis, pero nunca un acercamiento formal.

Standard Liège vs Ajax, ronda previa de la Champions League.

Sin embargo, la segunda temporada no fue tan buena como la primera: hubo un cambio de entrenador, terminaron terceros en la liga a 12 puntos del líder Genk, fueron eliminados en primera ronda de la Europa League y en dieciseisavos de final en la copa. A pesar de ello, nuevamente Ochoa fue elegido mejor jugador del equipo.

El contrato original de Ochoa terminaba al final de esa temporada y aunque se despidió del club, su contrato se renovó por un año más de manera automática debido a una cláusula salarial, la cual se activaba en caso de que el club belga le hiciera un aumento salarial, lo cual se cumplió. Por lo tanto, Ochoa fue citado a la pretemporada del club, a la cual no se presentó después de haber participado en la Copa Oro con la Selección Mexicana, pues el arquero buscaba nuevos horizontes. Su ausencia fue calificada como “poco profesional” parte del club.

A pesar de algunos rumores más, Ochoa tomó por sorpresa a todos al anunciar que volvería a México para jugar con el América, el lugar donde todo comenzó. ¿Lo increíble? Cuando Ochoa decidió aceptar la oferta del América, se resolvió el tema del pasaporte: “el documento llegó dos días antes de que Memo volara a México. Es increíble” comentó Berlanga.

El movimiento se dio porque el Porto, uno de los equipos con los que supestamente se vinculaba a Ochoa, contrató al portero del América, Agustín Marchesín, y así se abrió la posibilidad de volver a ver a Paco Memo con la playera azulcrema.

“Ochoa siempre tuvo la intención de regresar al América, pero no nada más venir para retirarse. No quería venir nada más a jugar dos partidos para que le aplaudieran. Él quería volver y competir por títulos”. Cuando Santiago Baños, presidente del América, se puso en contacto con Ochoa y Berlanga para decirles que Marchesín estaba a punto de salir, Memo no dudó en regresar. Ochoa tiene 33 años, y sabía que si no volvía en ese momento, el América contrataría a otro portero para cuatro o cinco años, por lo que era ahora o nunca.

Además, siempre tuvo claro que si volvía a México era para jugar con el América, pues a pesar de que durante su tiempo en Europa recibió llamadas de equipos mexicanos, Memo nunca consideró regresar si no era a Coapa.

El regreso de Ochoa hasta ahora ha sido positivo: jugó la final en su primer torneo y en lo que va de este Clausura 2020, ha sido una de las piezas importantes para que el América sea líder y la defensa menos goleada.

En cuanto a la Selección Mexicana, ahora dirigida por Gerardo Martino, Ochoa se mantiene como titular y uno de los líderes del equipo, pues es el segundo capitán sólo detrás de Andrés Guardado. Ochoa se ha vuelto indiscutible en la portería del Tri y apunta a ser titular en el camino rumbo a Qatar 2022.

Si bien la carrera de Ochoa en el Viejo continente no fue lo que muchos esperaban, mantenerse ocho años en Europa no es fácil para un portero proveniente de un país que nunca antes había exportado un jugador de esa posición. Además, es innegable que la falta de pasaporte dificulta las cosas.

Jugar en equipos muy limitados como Ajaccio y Granada llevó a Ochoa a vivir muchos contrastes: por un lado, siempre terminaba entre los porteros con más goles recibidos, pero también era de los porteros que más atajaba. Al final ambos equipos descendieron, pero de no haber sido por el aporte de Ochoa, habrían perdido la categoría mucho antes. Esto no pasó desapercibido en Francia y España, donde Ochoa se ganó el reconocimiento de los aficionados y la prensa. Se volvió habitual verlo en el once 11 ideal de la jornada varias veces.

Otro aspecto que se le debe reconocer a Ochoa es su ambición deportiva. Era capitán y figura del América con un sueldo alto, pero decidió sacrificar eso con tal de buscar la oportunidad de jugar en Europa en un equipo muy modesto, y aunque seguramente tuvo ofertas para regresar, buscó mantenerse en Europa a toda costa.

¿Se apresuró en volver? Es difícil decirlo. Como el pasaporte llegó cuando la temporada ya estaba en marcha, sus opciones seguramente habrían sido más Ajaccios o Granadas. ¿Podrá volver a Europa? Es complicado. A pesar de ya tener el pasaporte comunitario, Ochoa tendrá 35 años para cuando se abra el mercado de fichajes en verano y a esa edad, luce muy complicado que un equipo europeo se fije en él.

La verdadera dimensión de la carrera de Ochoa se entenderá con el tiempo. Ningún otro portero mexicano había experimentado el hecho de salir de su zona de confort para ir a iniciar desde abajo en Europa, con las dificultades deportivas que eso representa. Su carrera debe servir como ejemplo para que más porteros salgan. Y eso sólo puede ser bueno para el fútbol mexicano.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Notas Interesantes

El problema de la fecha del sorteo del Mundial

El problema de la fecha del sorteo del Mundial

FIFA anunció que el sorteo del Mundial finalmente se realizará el 1 de abril de 2022 durante su congreso. Esa es una noticia importante porque esa fecha puede causar algunos problemas que repasamos ahora. Normalmente, la fase regular de la eliminatoria terminaba en...

Reflexiones sobre Europa: Deseos de nueva temporada

Reflexiones sobre Europa: Deseos de nueva temporada

Con el mercado de fichajes finalizado y sin ninguna sorpresa a la vista, hablemos de lo que pinta para ser una de las temporadas más animadas y poco comunes en los años recientes del fútbol. Europa es sin ninguna duda el epicentro de nuestro deporte, cualquier cosa...

La importancia de la Copa Oro en el Ranking FIFA

La importancia de la Copa Oro en el Ranking FIFA

La selección mexicana comienza su participación en la Copa Oro, donde, además de refrendar el título de hace dos años, hay otra meta: seguir sumando puntos en el Ranking FIFA para poder seguir aspirando a ser cabeza de serie en el Mundial. Al momento de iniciar su...

Los detalles finos del Ranking FIFA

Los detalles finos del Ranking FIFA

Como seguramente habrán ya notado, aquí en Cambio de Juego damos especial seguimiento al Ranking FIFA debido a que es el método con el que FIFA determinará los bombos en el sorteo del Mundial, incluido el de las cabezas de serie. Entre más alto estés en el Ranking,...